2016, una odisea en el espacio
Esta historia no es nueva, ya
ocurrió en eras pasadas, en tiempos de nuestros antepasados, cuando la raza
humana había alcanzado la sabiduría y la paz aun se respiraba. Un virus llegado
de un lejano planeta de una galaxia no tan lejana contaminó a la raza humana convirtiéndolo
en seres malignos, apestados y malolientes.
Con razón tenían los druidas de
antaño, la lujuria de la sabiduría conduce al libertinaje. La pasión por el
conocimiento genera monstruos que la razón humana es incapaz de controlar. Los
demonios interiores se aliaron con los extraños alienígenas, procedentes de otros mundos. El virus lo
trajeron ellos.
Muchos quisieron presentar
batalla a los alienígenas, otros consideraron que su sabiduría era mayor que la
humana y que no había razón humana para eliminar a los alienígenas. Como en
otras eras pasadas, las fuerzas oscuras
se impusieron por la fuerza a los humanos. Los alienígenas introdujeron
el virus, debilitando a la raza humana.
Las fuerzas oscuras callaron a
los humanos, sometieron a los gobiernos, colonizaron el planeta de los humanos
y experimentaron con ellos. Los alienígenas explotaron los recursos naturales
contaminando el planeta, reduciendo los alimentos básicos, acabando con los hábitats
y ecosistemas.
Todo lo que hacían era
considerado por las élites como el culmen de la perfección y de la sabiduría.
Dijeron a los humanos que aquello era bueno para la seguridad, el progreso y el bienestar de los humanos. Sin embargo el
virus debilitaba cada vez más a la raza humana. A medida que se debilitaba perdía la
consciencia y la razón. Autómatas al servicio de las fuerzas oscuras y sus
secuaces.
En poco tiempo los derechos de
los humanos y los derechos sociales quedaron exterminados en aras de la
seguridad, el progreso y el bienestar del ser humano. Las fuerzas oscuras se
hacían cada vez más poderosas y la raza humana agonizaba.
Entonces en un lugar remoto del
planeta de una galaxia no tan lejana
apareció un grupo de rebeldes que no se sometía al imperio alienígena y
que usaba la sabiduría para acabar con el pestilente virus letal que
azotaba ala humanidad. Había nacido la
resistencia humana. Pero eran pocos, mal organizados y sin recursos. Una mosca
en el plato de los poderosos.
A medida que fue extendiéndose la
resistencia humana, surgían los primeros conflictos existenciales. La
seguridad, el progreso y el bienestar no tenían por que ser impuestos, menos
por alienígenas y fuerzas oscuras. El
ser humano recuperaba su autoestima, su razón y su conciencia.
El choque inevitable no se hizo
esperar. Las fuerzas oscuras contraatacaron con un virus más letal y con
argumentos más creíbles. Pero el ser humano ya no estaba dispuesto a someterse
a su voluntad. Habían descubierto la
vacuna contra el virus y sus variantes. Las fuerzas oscuras retrocedían
ante esta rebeldía, al tiempo que lanzaban ataques cada vez más letales. La
resistencia lograba aunar a la raza humana en la misión de expulsar a los
alienígenas y a las fuerzas oscuras del planeta de una galaxia no tan lejana.



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